20 nov 2011

Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio

De la técnica stop-motion, empleada por el director Claude Misonne, a la motion-capture de Steven Spielberg, han pasado 64 largos años. Tiempo que ha contribuido al progreso de la industria cinematográfica pero no al olvido de la clásica historieta.
Las aventuras de Tintín (Jamie Bell) aterrizan en la gran pantalla con “El secreto del Unicornio”.  Presentación algo confusa ya que el filme adapta el argumento del álbum de Hergé con mismo título pero, también, recurre a míticas escenas del tomo “Tintín y El cangrejo de las pinzas de oro”. Es el caso del embarco en el Karaboudjan, cuando el intrépido periodista belga llega hasta la habitación del capitán Haddock (Andy Serkis), solicitando su ayuda para escapar de un secuestro. También se observa en las escenas de la huída en bote, la llegada del hidroavión y, como no, las del desierto del norte de África. El resto recurre a las viñetas del secreto del unicornio, un navío bajo mar que aguarda un tesoro misterioso capaz de movilizar al mismísimo Sakharine (Daniel Craig) y despertar al temido Rackham el Rojo.

Viñetas del álbum Tintín y El cangrejo de las pinzas de oro
utilizadas en la adaptación de Spielberg.

Pelirrojo con tupé, pantalones bombachos y acompañado de su fiel fox terrier Milú. El aspecto de Tintín 3D está a la altura de la línea clara que caracterizaba el estilo de Hergé. Homenaje a su creador, no podía faltar, que se verá retratado en las primeras escenas del mercadillo. 

El alboroto generado por el robo de unas carteras presenta al público a la pareja de policías Hernández y Fernández (Simon Pegg y Nick Frost).Intentarán seguir a Tintín y Milú hasta la conclusión del caso dejando en evidencia su característica torpeza resolutiva. Siempre con su comicidad y sus andares de cine mudo parecen iguales pero no lo son: la forma del bigote los delata!


              
Como no, el audiovisual conseguirá un efecto inalcanzable en la viñeta: el sonido. Será lo mínimo que pueda hacer Spielberg por Bianca Castafiore, también llamada El Ruiseñor Milanés, la cantante de ópera más famosa de la historieta. Su voz estridente, acompañada de su inseparable pianista Igor Wagner, agilizará el desenlace de la aventura para dar paso a una persecución propia de simulador virtual.
 
Mucha acción durante 109 minutos de proyección que, sin embargo, en momentos puntuales parece acabarse y no lo hace. Se acompaña de la elaboración musical de John Williams que remarca la utilización de planos cuidados que recuerden a la viñeta original. En definitiva, un buen resultado que concede el OK a Spielberg para continuar con el proyecto de trilogía sobre Tintín en el que quiere embarcarse. 

17 nov 2011

Las ardillas de Central Park están tristes los lunes, KATHERINE PANCOL


Nos confesó el color de ojos de los cocodrilos, hizo que bailáramos al son de las tortugas y, en su última novela, nos descubría que casi todas las ardillas de Central Park están tristes los lunes.
KATHERINE PANCOL. Corría el año 2006 cuando una novela de cubierta verdosa empezó a destacar en las librerías. Un título original y un diseño divertido, a base de letras de colores, invitaba a ser leído sin dar oportunidad a la sinopsis. Directamente cruzabas la portada y te adentrabas en la vida de Joséphine, una gran protagonista… y, entonces, nada podías hacer sino seguir leyendo…  

Los ojos amarillos de los cocodrilos transcurre en París. En un modesto piso de Courbevoie, sin dinero, sin marido, sin ganas de vivir y sin aparente valor. Joséphine tiene que sacar a sus hijas adelante, una exigente Hortense y una dulce Zoé, mientras el tejido argumental se ciñe sobre ella hasta oprimirla. Su hermana Iris ostenta una vida perfecta, en un entorno de envidias, encabezado por el veneno de su amiga Bérengère, con un marido idílico Philippe y su hijo Alexandre. Será Iris la que irá desplazando a Joséphine página a página hasta que la protagonista ocupe su lugar. Conocedora de las necesidades económicas de su hermana y de su profundo conocimiento del siglo XII, Iris le propone a Joséphine que le escriba una novela, suplantando la autoría, para afianzar la apariencia social que está perdiendo. Tener todo lo que la vida te puede dar, no será suficiente para Iris y el anhelo por conseguir más, sin esfuerzo, acaba arrebatándole todo lo que era. Además, Joséphine arrastra fantasmas del pasado. Un capítulo no superado en su infancia la condena a una relación conflictiva con su madre Henriette. Y todo en un entorno vecinal donde el secreto de Shirley y su hijo Gary avivará la chispa que la vida de Joséphine necesita.

El gran éxito de Pancol no se hizo esperar. Dos años más tarde publicaba El vals lento de las tortugas, con el que Joséphine nos enseñaba que la vida es un baile y hay que saber llevar el ritmo en cada momento. En esta ocasión y con el dinero obtenido del libro tras recuperar los derechos de autor, Joséphine se traslada a un piso con balcón donde poder compartir su miedo con las estrellas. Las exigencias de una insolente Hortense la llevarán hasta Avenida Raphaël, cerca de la Muette, un buen barrio parisino en el que solo se sentirá identificada con la portera Iphigénie. Recién llegada, Joséphine será sorprendida por una agresión y, sin saberlo, convivirá con los sospechosos, con sus propios agresores. Una vecindad peculiar que confiere a este segundo libro de la trilogía una trama propia de novela negra. Nuevas incorporaciones a la familia, con Du Guesclin a la cabeza, necesarias para llenar ese vacío que dejan Shirley y Hortense con su nueva vida en Londres. Asistimos a una dualidad de escenarios que enriquece sin duda la obra.


Y hace algunos días, Katherine Pancol nos regalaba el final de la trilogía: Las ardillas de Central Park están tristes los lunes. Un cierre de 800 páginas que no defrauda, con personajes ya madurados que calan sin querer en la sensibilidad del lector. Este volumen está, sobre todo, dedicado a los sentimientos y al cine. Joséphine abandonará el siglo XII para escribir la historia de Cary Grant y el Jovencito; el nuevo argumento de un libro que su editor reclama. El hilo musical lo pondrá Gary desde Nueva York y, desde el punto de vista mercantil, se recuperará un entramado de viejos personajes ligados a la empresa de Marcel Grobz. El tiempo, justiciero, irá liberando a un Philippe abotargado por su pasado. Así unos encontrarán cobijo, su hijo Alexandre le dará la clave de la felicidad acogiendo en su casa a una vagabunda, mientras otros parientes saludarán de cerca a la inmundicia. La parte que nos recuerda que estamos ante una novela, con su conveniente dosis de ficción, es la correspondiente a Junior. Una reencarnación que Katherine Pancol utilizará para cerrar fácilmente tramas que habían ido evolucionando hasta las últimas páginas. Aunque esto no impide a Pancol lograr en el espectador el efecto de ver una novela dentro de otra novela.

Muchas cosas importantes que destacar en esta trilogía colorista. Justificada importancia a la imagen y a la apariencia en la sociedad actual que inicia Iris, con esos paseos por las reuniones de la alta sociedad parisina y que continuará Hortense, adentrándose en el mundo de la moda. Notable en la escritura de Pancol es la forma de manifestar los sentimientos. Parece que los captura y no deja que penetren en el resto de personajes. Solo la sensibilidad de Joséphine abriga los estímulos del resto. Conforma así, Pancol, figuras con carácter. Pero, sobre todo, estamos ante una trilogía afectiva que te embriaga con las diferentes caras del amor. Las novelas persiguen máximas que apelan al trabajo y al esfuerzo, al juego limpio de la vida, a la independencia y al respeto por uno mismo.

10 ago 2011

Los Pitufos

¿Qué ocurriría si encontraras a unos seres azules merodeando por tu salón? Eso precisamente es lo que les ocurre a Patrick (Neil Patrick Harris) y Grace (Jayma Mays) en su apartamento de Nueva York. Embebidos por la gran ciudad, pensando en ampliar la familia y con un trabajo tambaleante, el matrimonio tendrá que integrar en su rutina a los famosos  Pitufos. Unas criaturas que van a cambiar su bosque mágico por la frenética actividad de Central Park y que van a aprender a combinar sus tres manzanas de alto en la Gran Manzana neoyorquina. Toda una proeza pitufa que nos traslada a nuestra más tierna infancia recordándonos valores fundamentales de convivencia.
Los Pitufos se mezclarán con gente de carne y hueso, no sin antes emplear los primeros minutos de cinta en enseñarnos su aldea. Implicados en la preparación del Festival De la Luna Azul, Papá Pitufo (voz original de Jonathan Winters) tiene una visión terrorífica en la que Gargamel (Hank Azaria) consigue capturar a todos los Pitufos. El presagio se va tornando realidad cuando Pitufo Torpe (Anton Yelchin) conduce al malvado brujo hasta la aldea y todos tienen que huir precipitadamente.
Seis de ellos irán a parar a un portal mágico que les escupirá al mismo centro de Nueva York. Pitufina (voz original Katy Perry), Pitufo Valiente (voz original Alam Cumming), Pitufo Gruñón (George López), Pitufo Torpe, Pitufo Filósofo (Fred Armisen) y Papá Pitufo, creerán estar a salvo hasta que ven a Gargamel emerger del mismo portal. Los seis Pitufos, intentando encontrar resguardo, se cruzarán en la vida de Patrick y acabarán dándole la clave marketiniana para afirmarse como Director de Marketing en la empresa de cosméticos Anjelou.
Aflora una crítica volátil de la sociedad actual. Gargamel hace una exhibición de brujería en la sede Anjelou consiguiendo rejuvenecer a una de las asistentes. La Jefa de Patrick, que presencia el acontecimiento, se pasará el resto del filme persiguiendo al malvado Gargamel para comprarle ese cosmético mágico que podría reportarles ganancias infinitas. Además, los Pitufos y su alegría en forma de cancionero inundarán los espacios de Patrick y Grace. Los seis azules les mostrarán cómo el frenético modo de vida hace que se olviden los pequeños detalles; pinceladas de vida que acaban perdiéndose.
Dentro del mundo publicitario, Los Pitufos exhiben un evidente product placement durante toda la proyección. Mientras Gargamel busca la esencia pitufa, el director Raja Gosnell nos planta sin descaro ante gigantes como M&M o SONY. No solo eso, sino que en el contexto de los cosméticos se hace referencia a MAC, Lancôme o Clinique.
El cierre de esta obra divertida, fresca y bien elaborada corresponde a Pitufo Narrador (voz original de Tom Kane). Pero no te levantes de la silla… a los créditos le acompaña una divertida reconstrucción de la aldea!       
CURIOSIDADES PITUFÍSIMAS…
-          No es la primera vez que Los Pitufos saltan a la gran pantalla. Lo hicieron en Les aventures des Schtroumpfs en 1965 y fue su propio creador Peyo, junto a Yvan Delporte, quienes elaboraron el guión.

-          La versión actual de Los Pitufos es la primera live-action que la franquicia azul elabora con imagen por ordenador.

2 ago 2011

Harry Potter y las reliquias de la muerte - Parte 2

La imagen “Warner Bros Pictures” asoma por última vez en la gran pantalla coreada por el inconfundible Hedwig’s Theme. La última de la saga no se dilata en introducciones. Consecutivo al film estrenado el pasado 19 noviembre de 2010, el cierre de Harry Potter irrumpe con Severus Snape (Alan Rickman), mirando desde las alturas un ejército de capas negras que caminan hacia un desolado Hogwarts. Profanando la tumba de Albus Dumbledore (Michael Gambon), reaparece Lord Voldemort (Ralph Fiennes) haciéndose con la Varita de Saúco, convencido de que acaba de sustraer su propia indestructibilidad. No faltará la imagen del recuerdo en estos primeros minutos con el epitafio que señala dónde yace Dobby (David Heyman) “un elfo libre”.

Los principales se establecen en una nueva casa franca de la Orden: Harry Potter (Daniel Radcliffe), Hermione Granger (Emma Watson) y Ron Weasley (Rupert Grint) recopilan la información necesaria para continuar con la búsqueda de los Horrocruxes y destruirlos. Allí podrán hablar con un debilitado Ollivander (John Hurt) que les descubre la propiedad de las varitas que Harry obtuvo en la Mansión Malfoy y les confirma la existencia de las "Reliquias de la Muerte". 

Vuelta a escenarios entrañables que hacen dibujar una pequeña sonrisa a los fieles seguidores de la saga. El pacto de Harry con el duende Griphook (Warwick Davis) permite visitar el mítico callejón Diagon y, la sospecha de que uno de los Horrocruxes se esconde en la bóveda de Bellatrix Lestrange (Helena Bonham Carter), sube de nuevo al espectador en el vertiginoso vagón del Banco Gringotts. Harry encuentra el Horrocrux en el cáliz de Helga Hufflepuff mientras nuevos encantamientos y hechizos se suceden. La esencia mágica se mezcla con la huida en dragón del trío y la caída en agua fría que permite a Voldemort entrar en la mente de Harry. Es aquí cuando visualiza un nuevo Horrocrux, en Hogwarts.
¿Cómo entrar allí? El curioso Aberforth Dumbledore (Ciarán Hinds), hermano de Albus, les dará las claves para acceder a la Escuela mediante un pasadizo. Especialmente emotivo es el reencuentro de Harry, Hermione y Ron con los alumnos Neville Longbottom (Matthew Lewis), Luna Lovegood (Evanna Lynch), Ginny Weasley (Bonnie Wright) o la impetuosa maestra Minerva McGonagall (Maggie Smith). Todos ellos provocan la huida de Snape para concentrarse en la búsqueda del siguiente Horrocrux: la diadema de Ravenclaw. Está aquí en el castillo donde se guardan todas las cosas, le dice el fantasma de Helena Ravenclaw al joven mago, si necesitas preguntar nunca lo sabrás… si lo sabes, solo necesitas preguntar.
Mientras Harry corre hacia la Sala de los Menesteres, escenas álgidas se suceden con Ron y Hermione en la Cámara de los Secretos. La destrucción del cáliz de Helga con un colmillo de basilisco les funde en un apoteósico beso. En ese momento, Voldemort irrumpe en la Escuela.

Se mantiene hábilmente el perfil maligno de Snape para lograr que su personaje se convierta en el gran descubrimiento de la saga. Harry presencia la muerte del profesor, no sin antes heredar una de sus lágrimas para entrar en el Pensadero y conocer la verdadera identidad de Severus Snape que, sin imaginarlo, también será la historia de su pasado y la de su propio destino.
Una vez llegado el momento el chico debe morir, confiesa Albus Dumbledore a Snape. Y Voldemort debe ser su verdugo, continúa, eso es esencial.
Entre todos esos recuerdos, Harry se entera de que, tras la ira que Snape ha proyectado contra él todos esos años, se escondía un amor profundo no correspondido hacia su madre Lily Potter. Piezas que siguen encajando cuando el joven protagonista descubre que tanto la serpiente Nagini de Voldemort, como él mismo, Harry Potter, son los Horrocruxes que faltan para destruir al que no debe ser nombrado.
Entre tanto, una lucha encarnizada. Harry es enviado al limbo por el hechizo asesino Avada Kedavra de Voldemort pero se le concede regresar cuando todos le creían muerto. Molly Weasley (Julie Walters) presencia el ataque de Bellatrix a su hija Ginny y decide destruir a la Death Eater. Y como el premio que hace justicia a la torpeza que ha condenado a Neville durante toda la saga, se le concede la honorable proeza de acabar con Nagini asiendo la Espada de Gryffindor. Pero es la escena de la retirada de la familia Malfoy, abandonando el lado oscuro, la que sienta las bases de una inminente victoria.  
Harry vs Voldemort, el enfrentamiento más esperado no es una de las escenas más potentes del film. La fundición de las luces verde y roja confronta la magia Slytherin-Gryffindor hasta dejar a solo uno de los personajes con vida. El director David Yates no se ha recreado en el momento más esperado de la saga. Diez años han pasado desde que se proyectara la primera película “Harry Potter y la piedra filosofal” y, desde entonces, pocos cara a cara se han presenciado entre protagonista y antagonista. Todo se postergaba a esta última parte que, sin embargo, no ha conseguido ser el punto neurálgico de la proyección.  
Sello de recomendación
A pesar de ello, el espectador asiste a un final sentimental y con carga emotiva. La Varita de Saúco destruida y la herencia de Harry a la vista de todos. Diecinueve años después... las mismas dudas: ¿y si me ponen en Slytherin?, asola la pregunta en la estación londinense King's Cross, frente al andén 93/4.

Un tren rumbo a la magia que deja en tierra, diciendo adiós, a los magos más famosos del mundo.
¿Qué podría decir de J.K.Rowling un muggle cuaquiera?
El viaje de Manchester a Londres más rentable de la historia que ha hecho soñar a todos los públicos durante años. Md.



11 jun 2011

Piratas del Caribe 4 - En mareas misteriosas

Después de cerrar la trilogía que consiguió recaudar 2.700 millones de dólares, Rob Marshall toma el testigo de Gore Verbinski en la dirección de la cuarta de la saga.
En esta ocasión Jack Sparrow (Johnny Deep) vuelve a ostentar el papel protagonista. Sin embargo, la irrupción de nuevos tripulantes como Angélica (Penélope Cruz), el español (Óscar Jaenada) o Scum (Stephen Graham), hacen que el plano del capitán sea más discreto.
Este nuevo reparto introduce savia nueva en una historia que sigue hablando de piratas. Se intenta conseguir el tono cómico y la frescura, que había ido perdiendo Sparrow en cada largometraje, con la relación entre éste y Angélica. Feeling incapaz de traspasar la gran pantalla y que, sin quererlo, acaba instalándose en la quimérica historia entre el humano Philip Swift (Sam Claflin) y la sirena Syrenia (Astrid Bergès-Frisbey).
La trama comienza cuando Jack Sparrow se percata de que un impostor está suplantando su identidad en Londres. Un plan perfectamente trazado por Angélica para embarcarle en el Queen Anne’s Revenge, el barco capitaneado por el temido Barbanegra (Ian McShane). El rumbo que toman las mareas misteriosas llevará a los interesados hasta La Fuente de la Juventud. Será el escenario fetiche que todos quieran alcanzar para extraer el elixir del tiempo. La sola idea de poseer los dos cálices y la lágrima de sirena que ponen en funcionamiento la fuente mágica, marcará el inicio de una carrera de navíos.
"Walt Disney Pictures" sigue respaldando esta producción que ha apostado por escenarios hawaianos. Un presupuesto que se ha visto mermado con respecto a sus predecesoras, han obligado a producir en plató algunas partes del filme que hubieran podido grabarse en exteriores. Esto no ha impedido que se vean escenas llenas de acción y la fantasía en forma de cola de sirena. Realismo en estos movimientos marinos que se consiguió con un grupo de nadadoras sincronizadas.
El talento de Hans Zimmer endulza con su música los 137 minutos de proyección. El compositor alemán, ganador del Óscar y el Globo de Oro a la Mejor Banda Sonora (1994) por “El Rey León” repite en la saga Piratas del Caribe. Sintonías que transportan a universos oníricos, capaces de proyectar el fulgor en una calavera.
Piratas del Caribe está inspirada en la novela de Tim Powers “En costas extrañas” (On strange tides), escrita en 1987. Su protagonista Jack Shandy se verá envuelto en un abordaje. Para sobrevivir tendrá que idear un plan que le convierta en uno de los piratas más temidos y poder salvar a Beth Hurwood. 

18 feb 2011

La trampa del mal

Escoger el versículo de San Pedro 5,8 en el que se cita al diablo para comenzar “La trampa del mal” es indicativo de la secuencia lógica que puede seguir la trama, si bien siempre queda la esperanza de que sea otra la forma de abordarla. Si además la película se enmarca dentro del género de terror y conjuntamente utiliza el recurso del espacio cerrado, exitoso en “Buried” o “Saw”, resulta pertinente conceder a la idea original de M. Night Shyamalan el beneficio de la duda.
La historia reúne en un ascensor de un edificio de oficinas a cinco personajes que no se conocen. Una parada interrumpe la subida y los trabajadores de la cabina de seguridad, Ramírez (Jacob Vargas) y Lustig (Matt Craven), observan que el elevador aparece en modo inspección e intentan comunicarse con los atrapados. Mientras el mecánico va a comprobar el sistema principal del sótano comienza la sucesión de eventualidades en el interior del ascensor. Tocamientos inoportunos, luces que se apagan, gritos, símbolos sobre las imágenes emitidas por las cámaras e inexistencia de cobertura con la cabina. Cinco reacciones con sendas sospechas que llevarán a Ramírez y Lustig a ponerse en contacto con el detective Bowden (Chris Messina) en busca de soluciones.
Con su llegada se empezará a aclarar la identificación de cuatro de los cinco atrapados: un joven comercial (Geoffrey Arend) que anteriormente había realizado un timo en pirámide, una mujer joven (Bojana Novakovic) que pretendía abandonar a su marido con intereses económicos, el guardia suplente del edificio (Bokeem Woodbine) con antecedentes violentos y la aparente ladrona de carteras Jane Kowsky (Jenny O’Hara). Mientras cada uno de estos personajes va sufriendo un ataque para estar argumentalmente fuera de sospecha, el detective Bowden comprueba que alguien ha saltado desde la ventana de la planta 35 del edificio y ha dejado una carta cuyo mensaje se refiere a los pasos del diablo. La identificación del último personaje se demorará para generar esa confusión, no especialmente lograda, en el espectador. El mecánico (Logan Marshall-Green) también será un pecador como el resto de retenidos ya que contará con un homicidio a sus espaldas con implicación indirecta para el detective Bowden.
Tras 82 minutos se resuelve quién esconde la identidad satánica. Requiere sencilla intuición por ser el personaje del que menos información se ofrece, el aparentemente más vulnerable, con disimulada intervención en la trama y al que se elimina con el método visualmente más impactante. Un desenlace abierto a la esperanza y al perdón con apostilla religiosa.


¿LA PRIMERA PARTE DE UNA TRILOGÍA…
Aunque la firma de dirección ha recaído sobre John Erick Dowdle con un guión de Brian Nelson, la idea original es de M. Night Shyamalan.
“La trampa del mal” ha sido la primera incursión en la gran pantalla de la trilogía The Night Chronicles, de Shyamalan, que transpondrá lo sobrenatural a la sociedad actual.    

9 feb 2011

The Fighter

Cuando el grupo Punk irlandés “Dropkick Murphys” (DKM) publicó en 2005 The Warrior’s Code, se incluía un tema que daba nombre al álbum y, a su vez, homenajeaba la carrera del boxeador Micky Ward. Una biografía que tampoco ha pasado desapercibida para el director cinematográfico David O. Russell, responsable de consagrarla como “The fighter”.
La historia de Micky Ward (Mark Wahlberg) es aquella que da sus primeros bandazos junto al eterno hermano mayor. Dicky Eklund (Christian Bale) se convirtió en una leyenda local de Lowell (Massachusetts) cuando venció al boxeador Sugar Ray Leonard. Aunque tuvo la oportunidad de conseguir el título mundial, no lo hizo y optó por entrar en una dinámica delictiva enchufado al crack. Micky Ward se da cuenta del error de su héroe y decide entrenar duro para continuar compitiendo. Una racha de combates perdidos insiste en sepultarle como deportista pero una nueva oportunidad llega con el fajador Mangi. Cuando Micky percibe que ha sido fruto de un engaño y se expone ante un contrincante que le supera en peso, no hay marcha atrás.
Vencido física y psicológicamente Micky Ward decide romper con todo lo que formaba parte de su pasado. Conocerá a su novia Charlene Fleming (Amy Adams) y se enfrentará a su familia para seguir boxeando a su manera, sin ser víctima de unos intereses económicos que han podido matarle. El nuevo pacto que dirige su vida apuesta por un cambio de manager, desbancando a su madre Alice Ward (Melissa Leo), y un nuevo entrenador aprovechando que su hermano Dicky cumple condena en la cárcel. La frustración de la familia ante el cambio no apuntará a Micky sino que acabará culpabilizando a Charlene. El asedio del nuevo boxeador se convierte en una cuestión de primer orden cuando las victorias ante Manetti, Collins o Alfonso Sánchez se confirman. Micky optará al título y de nuevo Dicky querrá su protagonismo en el ring. La estrategia para tumbar en la lona a Neary será imprescindible para volver a poner a Lowell en el mapa.
Estética clásica sin buscar la exhibición inherente a este tipo de filmes. Ejemplos que la trayectoria del género ha llevado a la gran pantalla bajo títulos tan taquilleros como “Rocky” (1976), “Ali” (2001) o “Million dollar baby” (2004) y, sin embargo, contrastan con esta nueva producción que se atreve a introducir una variedad de temas. “The fighter” es una cana apariencia en 115 minutos portadora de un gran reparto y con un mensaje que trasciende lo deportivo.
HBO presente…
Acompañando los créditos se verán imágenes reales. No podía faltar en el argumento de “The fighter” la presencia de este canal estadounidense que ha retransmitido cuadriláteros tan memorables como el KO de Muhammad Ali, las primeras de Julio César Chávez vs Meldrick Taylor o el poderoso gancho de Mike Tyson.

2 feb 2011

127 horas

A dos días del estreno en España de la nueva propuesta del director Danny Boyle, comienzan a dispararse las alarmas con los artículos publicados en los medios. Portales como terra y páginas webs dedicadas al cine han querido dotar a la cinta de mayor expectación, si cabe, con titulares que resaltan su capacidad para provocar desmayos. Lejos de caer en la calificación fácil, resumiendo “127 horas” en una sola escena, sería justo resaltar el sello personal que Danny Boyle ha sabido imprimir en esta historia real como ya hizo con la oscarizada “Slumdog Millionaire” (2009).
Para la presentación de Aron Ralston Lee (James Franco) se necesitan escasos veinte minutos de los 94 que dura el filme. Alpinista autosuficiente e intrépido, nunca comenta a sus familiares el paraje natural que le cobijará en cada aventura emprendida. Desafiador de las guías de viajes, se dispone a coger los víveres justos para conquistar el Cañón Blue John, en Utah (Estados Unidos). Una mochila con el material básico que acompaña al escalador, música, linterna, gorra, reloj y cámara en mano que comienza a grabar la noche del viernes 25 de abril de 2003. Su encuentro con dos jóvenes desorientadas, interpretación que recae sobre las actrices Amber Tamblyn y Kate Mara, no hace sino probar el escrupuloso conocimiento del entorno y permite una caída sensacional que pone fin a un tramo de escalada horizontal.
Poco tiempo separará este encuentro, con las únicas personas que saben hacia dónde se dirige Aron, del desprendimiento que le deja atrapado en la Grieta del Gran Descenso durante 127 horas. Los intentos de empuje, de picar la roca con una navaja multiuso made in china o de valerse de su cuerda de escalada para elevarla, serán en vano. Aron no tarda en entender que su supervivencia será cuestión de dosificación, inteligencia y humor. Eso sí, la habilidad llevada al extremo con una sola mano. La muerte sobrevolará su cabeza, cada 08:17h de la mañana, con la aparición de un cuervo en un cielo desierto mientras la vida le toca en forma de sol directo durante quince escasos minutos. Sorprendentemente, irá narrando en continuas grabaciones su estado físico y emocional sin olvidarse de satirizar su condición de superhéroe.
La fantástica recreación imaginaria del programa de radio, entre risas enlatadas, llega a tiempo para conseguir aplacar la tensión ligada a estos momentos de película. El reloj marca las 11:17h y las escenas más duras están a punto de llegar. Latidos de corazón cada vez más acelerados, técnicas de supervivencia extremas y alucinaciones premonitorias, obligan a Aron a armarse de valor para tomar la decisión más drástica. Sonidos rotos que simulan dos disparos y una parte de él atrapada para siempre. Lejos de allí, otras cámaras graban multitudes. La vida continúa en su versión original.
FOTOGRAFÍA DE…
Anthony Dod Mantle y Enrique Chediak.
La vista aérea se combina con primerísimos planos que dotan de mayor realismo a la cinta.
BANDA SONORA ENVIDIABLE…
Muchas escenas reducidas a un espacio acotado hacen imprescindible una banda sonora de calidad. Compuesta por 14 piezas de diferentes artistas: 7 del propio A.R. Rahman y el resto de Free Blood, Bill Withers, Vladimir Ashkenazy, Plastic Bertrand, Esther Phillips, Sigur Ros y Dido. El tema Liberation logra que el espectador dirija la conmoción hasta el desenlace. Un shock digerido a posteriori en la butaca y nada fácil de lograr.   

Basada en el libro autobiográfico
“Between a rock and a hard place”
(trad., Entre la espada y la pared) de Aron Ralston.

31 ene 2011

El discurso del rey

Estará en el aire en dos minutos Alteza. Este enunciado marca la pauta del gran complejo de Bertie (Colin Firth), segundo hijo varón del rey Jorge V (Michael Gambon), con el tartamudeo. Programas radiofónicos al servicio del Imperio británico que precisan locutores de excepción para colarse en miles de hogares con mensajes esperanzadores. Bertie intenta tratar el trastorno que le acompaña desde niño y, para ello, acude  sin éxito a un sinfín de doctores. Su mujer, Isabel (Helena Bonham Carter), sin perder la esperanza, hará una visita a Lionel Logue (Geoffrey Rush) por dedicarse al tratamiento de los defectos del habla.
Lionel se valdrá de una serie de métodos, más próximos a lo teatral que a lo facultativo, para lograr la evolución de su paciente Bertie. Mandíbula suelta, rodar por el suelo, hablar cantando, decir palabrotas y trabalenguas se conjugan para protagonizar las escenas más cómicas de esta pareja. Al margen de las sesiones diarias, Bertie afronta la presión ocasionada por la muerte de su padre, el rey Jorge V (Michael Gambon). La sucesión recae con demérito en la figura de Eduardo VIII (Guy Pearce) cuando antepone su amor, con una mujer casada en dos ocasiones, a la corona. La única alternativa a la altura de las circunstancias será el nombramiento de Bertie y, con ello, la importancia de que el nuevo Jorge VI de Inglaterra consiga comunicar como lo haría un verdadero rey.  
La cinta consigue mantener durante 118 minutos el padecimiento de Bertie con su tartamudez, sin olvidar el trasfondo político que apuntala la época. El espectador se topa ante personajes, tan célebres como Winston Churchill (Timothy Spall), que rememoran el entramado histórico que trajo consigo la Segunda Guerra Mundial. El diseño inglés vendrá acompañado de escenarios significativos, como la imponente Abadía de Westminster, que remarcan la importancia de hacer llegar una voz de forma majestuosa.
¿TANTO COMO PARA...
- Mejor guión original en los Satellite Awards que concede la Academia Internacional de Prensa.
- Mejor Reparto y Mejor Actor Principal para el SAG (Sindicato de Actores de Hollywood).
- Mejor Actor dramático en los Globos de Oro.
- Premio Darryl F. Zanuck a la Mejor Película para la PGA (Asociación de Productores Estadounidense).
- Premio del Público en el TIFF (Festival Internacional de Toronto).
- Mejor Actor para el NYFCC (Círculo de Críticos de Cine de N.Y).
- Mejor Actor y Mejor Guión Original para los Critics’ Choise Movie Award.
EN ESPERA...
La lista no termina aquí. Habrá que esperar al 13 de febrero para conocer la resolución de los Premios BAFTA (Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión) donde la cinta alcanza 14 nominaciones y sin duda a la Ceremonia de los Oscar, el 27 de febrero, porque “El discurso del rey” aspirará a obtener los 12 galardones.

27 ene 2011

Más allá de la vida

Impresionantes imágenes mostraban la catástrofe del Océano Índico en los millones de televisores que retransmitían el tsunami de 2004. De otra dimensión, aunque no menos impactantes, lo fueron las provenientes de los atentados en el subterráneo de Londres en 2005. Una combinación estruendosa que debió casar en la mente del director Clint Eastwood para su nueva cinta “Más allá de la vida”.
Tres historias paralelas en escenarios diferentes con un vínculo inmaterial. Tanto George (Matt Damon) como Marie Lelay (Cécile de France) y Marcus (George McLaren) han experimentado la muerte de forma distinta. La periodista de France Télévisions, Marie Lelay, ha sido víctima del tsunami durante unas vacaciones. En un estado de inconsciencia, a punto de morir, percibe unas visiones bajo el agua antes de ser rescatada y reanimada. Por su parte, Marcus ha perdido a su alma gemela en un entorno familiar desestructurado y no está dispuesto a dejar marchar al eje de su vida, Jacob (Frankie McLaren). El vértice del triángulo lo traza George, un operario de fábrica del puerto de San Francisco que intenta dejar atrás su profesión de parapsicólogo. Tan solo un roce de manos y es capaz de entrar en contacto con los que se sitúan en el más allá. Una maldición para él, un don para el resto, que no logra esfumarse ni en las sensuales clases de cocina que compartirá con Melanie (Bryce Dallas Howard).
La visión que propone el guionista Peter Morgan de lo que subyace tras la muerte no es nada nuevo. Podría decirse que de su oferta asoma un túnel alternativo donde el alma vaga y participa de la vida terrenal. En “Más allá de la vida” Jacob no tendrá que practicar para arrebatarle la gorra a su hermano Marcus, como sí había hecho Patrick Swayce para que Demi Moore sintiera la presencia de un adorable ghost.
El resultado queda plasmado en 124 minutos con un final que reúne a los protagonistas en un mismo espacio. Hasta ese punto, las historias corren paralelas sin apreciarse conexión, solo aquella inmaterial, que empieza a resultar pobre una vez alcanzada la primera hora y media de proyección. Por qué no decirlo, la escena del tsunami se acaba convirtiendo en lo más atractivo de este nuevo proyecto de Eastwood.

24 ene 2011

The Green Hornet

El director Michel Gondry no ha querido esperar al 31 de enero de 2011, fecha que conmemorará el 75º Aniversario del nacimiento radiofónico de El Avispón Verde, para estrenar su nueva película. Corría el año 1936 cuando el abogado George Washington Trendle y el escritor Frank Striker decidieron presentar a la audiencia al héroe Britt Reid y a su chófer Kato. Diecisiete años en rejilla y un fenómeno que saltó al mundo televisivo, del cómic y cinematográfico.
Esta versión de 108 minutos, distribuida por Sony Pictures, comienza con un pequeño Britt Reid que ve cómo su padre rompe la cabeza de su muñeco favorito mientras le acusa de ser un firme fracasado. Veinte años más tarde, Britt Reid (Seth Rogen) se ha convertido en un vividor gracias a la fortuna de su padre James Reid (Tom Wilkinson). Su vida despreocupada cambiará con la muerte de James y, de la noche a la mañana, se verá al frente de un imperio encabezado por el periódico “The Daily Sentinel” (El Centinela).
Sin embargo, su máxima preocupación es seguirse tomando el mismo café que le llevaban diariamente a la cama cuando su padre vivía. Al descubrir que eso ha cambiado, ordena localizar al empleado que se ocupaba de prepararle el café y, de esta forma, se encontrará ante un increíble Kato (Jay Chou). Ambos gestarán la idea de hacerse pasar por villanos para convertirse en héroes y utilizar la cobertura de “El Centinela” para ser tomados en serios. El objetivo de conquista, Lenore (Cameron Diaz), entrará en escena como secretaria de dirección del periódico y, con ella, todos los ingredientes en escena.            
“The Green Hornet” comenzará a funcionar con su avispo-correo, una avispo-pistola y toda una serie de accesorios instalados en un impresionante coche blindado. El Betsabé les ayudará a salir con vida del plan diseñado por el malvado Chudnofsky (Christoph Waltz) y el fiscal del distrito Scanlon (David Harbour). Efectos especiales y un final feliz.

¿DÓNDE ESTÁ EL/LA SCRIPT…
Gran fallo en la escena en la que se pelean Britt Reid y Kato. Entran en casa de noche, en el interior se ve que fuera está luciendo la claridad diurna pero al salir a la piscina… vuelve la nocturnidad! Todo en segundos.

18 ene 2011

Camino a la libertad

Duro resulta el comienzo de la nueva cinta del australiano Peter Weir y mayor inclemencia se anota en su desarrollo. Un gulag siberiano donde se aglomeran presos sometidos a la realización de trabajos forzosos. Falta de higiene, escasez de alimentos y miradas de supervivencia que recuerdan a los campos de concentración nazis. Corre el año 1940, con una visión gélida que personifican Stalin y la Unión Soviética. El único pensamiento de los recién llegados es escapar de allí para mantenerse con vida pero es imposible actuar en solitario.
La nieve azota la noche que Janusz (Jim Sturgess), el Sr. Smith (Ed Harris), Valka (Colin Farrell), Khabarov (Mark Strong), Tomasz (Alexandru Potocean), Zoran (Dragos Bucur) y Voss (Gustaf Skarsgaard) burlan la alambrada que les permite emprender su camino a la libertad. A partir de esta huida tendrán que poner al límite sus cuerpos y ganar un continuo pulso a la resistencia. Diseñarán una ruta que recorrerán a pie desde el norte de Siberia pero que también irá consumiendo sus esperanzas. Se proyectará la confianza entre desconocidos y el amor, no en su vertiente clásica, sino resignado compasiva y humanamente hacia la nueva caminante. Irena (Saoirse Ronan) se une al grupo de fugitivos para compartir la lucha de altura y el auxilio desértico. Una travesía que les conducirá, no a todos los que huyeron del gulag, a la libertad de la India.    
Sello de recomendación
ZOOM ESCRUPULOSO...
Excelente fotografía de Russell Boyd en un rodaje que se extiende por Marruecos, Bulgaria e India. Sin olvidar que National Geographic integra la producción de la cinta.
Basada en la novela “The long walk: the true story of a trek to freedom” de Slavomir Rawicz.
En España “La increíble caminata”.

17 ene 2011

El cementerio de Praga, UMBERTO ECO

La última obra del ensayista y novelista italiano, Umberto Eco, ha provocado todo tipo de reacciones. Lo hizo conduciendo al lector tras fray Guillermo de Baskerville en “El nombre de la rosa” y, treinta años más tarde, ha vuelto a conseguirlo con el capitán Simone Simonini.
“El cementerio de Praga”, ejemplo de madurez literaria, con una riqueza de escenarios (Turín, Munich, Sicilia, París…) que atiende al desfile de una camarilla histórica es, sintéticamente, una loa al mundo de la apariencia y la impostura. El piamontés Simonini, educado entre padres jesuitas, verá la herencia de su abuelo en manos del notario falsificador Rebaudengo. Trabajando para él, irá aprendiendo las artes de un oficio corrupto que le irán trazando el nuevo camino a seguir. Recuperados los bienes de su abuelo, Simonini comenzará sus negociaciones con personajes bien posicionados que acaban siendo pasto de su propia empresa. No conformándose con la simple adulteración del documento, Simonini se aprovechará de las carencias en la difusión de publicaciones propias de la época. Así, inspirándose en los folletines de Sue y Dumas, irá reconstruyendo un imaginario Informe del Cementerio de Praga, en cuyas hojas quedará transcrita una conspiración judía cuyo propósito es conquistar el mundo. A lo largo del libro irá vendiendo el Informe a distintas esferas de poder, adulterando la historia y provocando brotes de odio que acaban en persecuciones corroídas en las cloacas parisinas.   
Sin embargo, Simonini no estará solo en su cabildeo. Se verá acompañado de la misteriosa narración del abate Dalla Piccola, hermano de una logia francesa, que irá puntualizando la historia del capitán. Es esta la renovación de Umberto Eco. La creación de dos niveles en la trama de “El cementerio de Praga” hace ineludible una tabla de relaciones que se adjunta al final del libro y que responde a las exigencias de un lector excesivamente puntilloso (nota: como hace constar Eco en las "Inútiles aclaraciones eruditas"). La genialidad llega hasta el punto de personalizar al misterio, llamándolo Mystère, para mezclarlo con el uso de un Narrador que Eco sitúa al ras del lector. Tan confundido como él. 
La lectura, en forma de diario, queda amenizada con numerosas referencias iconográficas que relucen rostro y contexto a lo que se va narrando. También se encontrarán referencias culinarias como consecuencia del gusto de Dalla Piccola por la buena cocina (acqua cotta, bagna caöda…). Por supuesto, nadie se resistirá a la pluma del autor: logias, masones, judíos, jesuitas, fourieristas, protestantes, brassardiers; todos y cada uno de ellos acamparán a sus anchas exponiendo sus vicios y licencias.   
Quizá fuera esta la razón que ha llevado a Umberto Eco a remover el mundo eclesiástico. Su crítica al antisemitismo y a la exacerbación religiosa no ha sentado bien a la Santa Sede. El propio autor, en la entrevista publicada por el periódico “EL MUNDO” (13/12/2010) bajo el titular El Vaticano ha hecho que venda 100.000 ejemplares más, manifestaba no entender cómo de una obra como ésta, con un protagonista tan antipático, se hayan vendido ya en mi país 600.000 ejemplares. A lo mejor se han vuelto todos locos, puede ser. Votan a Berlusconi.


En su edición española,
“El cementerio de Praga” viene acompañado
de un pequeño volumen en el que Umberto Eco
exporta abiertamente su agudeza
en la construcción del enemigo.
Un aperitivo de una historia 
capaz de ofrecer muchas similitudes
con los sucesos actuales.