4 sept 2010

The Karate Kid (2010)


¿Quién iba a imaginarse que 26 años después la gran pantalla pasara un remake de estas características? No es fácil recurrir a una de las sagas más notoria en artes marciales e introducir una cosecha propia. En este caso, cultivada en tierra de los Smith.

La ciudad de Pekín alberga el escenario de un conocido argumento que da vida al Señor Han (Jackie Chan) y a Dre Parker (Jaden Smith). La vida del pequeño Dre dará un giro cuando su madre (Taraki P. Henson) es trasladada a Beijing y él se ve obligado a dejar atrás su pasado en Detroit para sumergirse en una nueva cultura que desconoce.


Un proceso de adaptación complicado al que no contribuirá Cheng (Zhenwei Wang), su enemigo público, encargado de arruinar cualquier acercamiento a la joven Mei Ling (Wen Wen Han) por la que Dre se sentirá atraído. Esta será la razón de la acalorada bienvenida en forma de paliza que Dre recibe en un parque público bajo las miradas de Mei Ling y la pandilla de Cheng.


La película no coge ritmo hasta que el Señor Han entra en escena. Escondido bajo una fachada discreta, personal de mantenimiento del edificio donde Dre y su madre viven, observará cómo Cheng y sus amigos acosan al recién llegado incapaz de defenderse. Será el único momento del film en el que podrán verse retazos de ese Jackie Chan consagrado en el cine como maestro de artes marciales. A partir de aquí, el Señor Han se convertirá en instructor de un Dre interesado por el Kung-fu mientras se va dilucidando la trama personal de los personajes.


La introversión del Señor Han, fruto de un accidente familiar, y el miedo de Dre se unen para superar la realidad. Los famosos tópicos de la saga Karate Kid no faltarán en esta producción. El Señor Han le ordenará tantas veces a Dre ponerse y quitarse la chaqueta como, en su época, el señor Miyagi le repetía incansable a Daniel Larusso aquello de “dar cera, pulir cera”. Será a partir de entonces cuando el espectador podrá disfrutar de las mejores vistas de la Muralla China, el Cubo de Agua y el diseño del Nido de Pájaro así como del centro de Pekín en su Ciudad Prohibida.


Lo que empieza siendo el aprendizaje de una disciplina para la defensa personal acabará convirtiéndose en una enseñanza de vida. El Señor Han impartirá a Dre un particular entrenamiento que distará de aquel que recibe su adversario, Cheng, concebido para actuar sin piedad. Una reflexión moral que expone los dos caminos, el cruel y el humano, a los que puede optarse en la vida para cumplir un objetivo y, sobre todo, la influencia que puede ejercerse sobre jóvenes como Dre y Cheng al ser instruidos por un mentor. Ambos se verán las caras en el Torneo final donde, valiéndose de figuras propias del kung-fu, resolverán un problema de honor con la proclamación del vencedor.



ME QUEDARÍA CON…

EL SIGUIENTE CONSEJO QUE EL SEÑOR HAN TRANSMITE A DRE CUANDO LE CONCEDE UN DÍA DE DESCANSO EN EL ENTRENAMIENTO: “ DEMASIADO DE ALGO BUENO ES MALO”.

ME GUSTÓ …

LA DIPLOMACIA CON LA QUE SE RESUELVE EL FINAL:
LA ENTREGA DEL TROFEO AL VENCEDOR.

EN ALGUNOS DE LOS GESTOS DE JADEN SMITH SE VISLUMBRA A SU PADRE. AUN ASÍ, HACE SUYA LA NOTA DE HUMOR.

2 comentarios:

Maki dijo...

Me encanta tu página web, tus críticas y tus recomendaciones!!! ers genial!!!
p.d. Iré a ver Lope, ¿¿alguna recomendación más??

Anónimo dijo...

Enorhabuena por tú página, así nos evitarás de llevarnos alguna sorpresa antes de ir a ver la peli.
Sigue así campeonaaaaaaaaaaaaaaaa