Impresionantes imágenes mostraban la catástrofe del Océano Índico en los millones de televisores que retransmitían el tsunami de 2004. De otra dimensión, aunque no menos impactantes, lo fueron las provenientes de los atentados en el subterráneo de Londres en 2005. Una combinación estruendosa que debió casar en la mente del director Clint Eastwood para su nueva cinta “Más allá de la vida”.
Tres historias paralelas en escenarios diferentes con un vínculo inmaterial. Tanto George (Matt Damon) como Marie Lelay (Cécile de France) y Marcus (George McLaren) han experimentado la muerte de forma distinta. La periodista de France Télévisions, Marie Lelay, ha sido víctima del tsunami durante unas vacaciones. En un estado de inconsciencia, a punto de morir, percibe unas visiones bajo el agua antes de ser rescatada y reanimada. Por su parte, Marcus ha perdido a su alma gemela en un entorno familiar desestructurado y no está dispuesto a dejar marchar al eje de su vida, Jacob (Frankie McLaren). El vértice del triángulo lo traza George, un operario de fábrica del puerto de San Francisco que intenta dejar atrás su profesión de parapsicólogo. Tan solo un roce de manos y es capaz de entrar en contacto con los que se sitúan en el más allá. Una maldición para él, un don para el resto, que no logra esfumarse ni en las sensuales clases de cocina que compartirá con Melanie (Bryce Dallas Howard).
La visión que propone el guionista Peter Morgan de lo que subyace tras la muerte no es nada nuevo. Podría decirse que de su oferta asoma un túnel alternativo donde el alma vaga y participa de la vida terrenal. En “Más allá de la vida” Jacob no tendrá que practicar para arrebatarle la gorra a su hermano Marcus, como sí había hecho Patrick Swayce para que Demi Moore sintiera la presencia de un adorable ghost.
El resultado queda plasmado en 124 minutos con un final que reúne a los protagonistas en un mismo espacio. Hasta ese punto, las historias corren paralelas sin apreciarse conexión, solo aquella inmaterial, que empieza a resultar pobre una vez alcanzada la primera hora y media de proyección. Por qué no decirlo, la escena del tsunami se acaba convirtiendo en lo más atractivo de este nuevo proyecto de Eastwood.

2 comentarios:
Para ser una película de este director a mi me aburrió un poco quizás sea por la temática,pero es un poco lenta nada que ver con otros títulos como "invictus" o " millón dólar baby".
Aunque no la he visto, siendo de Clint merece el beneficio de la duda.
Aunque es normal que después de Sin Perdón, Mystic River o Million Dollar Baby haya trabajos q ue sepan a poco.
En cualquier caso, es un grande
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